El último dÃa
Después de 20 largos años el corazón cansado de mi perra dejará de latir hoy a la tarde, y sus pulmones dejarán de funcionar. Nada más frÃo, más calculador que tomar esa decisión, luego de tratar de pensarlo durante dÃas. Me gustarÃa poder pensarlo durante semanas, meses, pero no, no se puede cuando la agonÃa es diaria. La ayudo a caminar, la ayudo a comer, la ayudo a hacer pÃ, la ayudo a orientarse, la ayudo a dormir, y hoy la voy a ayudar por última ves, a morir. Y como si supiera su destino hoy se negó a comer, a pesar de que tal ves el único instinto intacto que le queda sea el del apetito, hoy no, no comió, no tomó la pastilla de las convulsiones. No quiso despertarse tampoco, prefirió quedarse en su colchón, mirando la pared, mirando a la nada.
No hay forma de agasajarla, no hay forma de retribuirle, no podrÃa hacer nada hoy que le demuestre lo mucho que le agradezco el haber estado conmigo durante 20 larguÃsimos años, que hoy me resultan pocos. Es la perra que te hubiese gustado tener, y que hoy merece ser ayudada y bancada minuto a minuto. Nunca me sentà solo en casa con mi perra dando vueltas por ahÃ. DormÃa conmigo a los piés de la cama, caminaba conmigo, se sentaba conmigo, me esperaba, me seguÃa.
Hoy a la tarde, la más longeva y perfecta compañÃa que pude haber tenido en mi vida dejará de existir. No más upa, no mas mimos, no más lengueteadas de perro, ni platito de comida y agua al lado de la puerta. Una amiga fuertÃsima, invaluable, eterna. Y podré contarle a mi hijo, mostrándole una foto de la pichicho, que durante 20 años tuve la mejor perra que existió.






Sin dinero en Paypal no hay Rapidshare, y sin rapidshare no hay downloading. Y soy de bajar idioteces varias diariamente. Por ahora en Argentina no hay ley de esas injustas sobre descargas en la internet, y creo que a quien se le ocurrió implementar una fue a Morgado, ese personaje triste del Agujerito sin Fin, o el de ese programa en el que pasaban notas y aplaudÃan cualquier chiste idiota que hacia el invitado del dÃa.

