Desde el cuartito del fondo
La casa donde vivo hoy es en realidad la casa de mis tías, está al lado de la casa de mis padres, y por el patio se comunicaban ambas casa por medio de una puertita. Creo que ya supe contar sobre algunos hallazgos el día que sembré pasto en el patio. La cuestión a la que iba, es que al fondo de ésta casa hay un cuartito, correctamente denominado “el cuartito del fondo”, que no es otra cosa más que una mezcla de gran tacho de basura/ropero/boludeces varias, ahí se va todo lo que uno cree que es sumamente inútil como para tirarlo, pero medianamente importante como para no tirarlo.
Hace unos meses, revisando algunas cosas mias guardadas ahí de hace muchos años, encontré mi carpeta de negativos, de cuando estudiaba fotografía, y sacaba, revelaba y pasaba a papel mis propias fotografías, en esa carpeta había de todo, tiras de pruebas, fotos malísimas, negativos de fotos boludas de cuando andaba con la cámara colgando sacándole a cualquier gilada que encontrara por el camino.
Y así llegué a éstos negativos, a éstas fotos, que me hicieron acordar de cosas boludas, de cosas tontas a la que le sacaba fotos, cosas que en aquél entonces no eran muy importantes, pero que hoy son como haber encontrado un tesoro, hoy son un pedazo de recuerdo importantisimo, hoy es un pedacito del más preciado recuerdo plasmado en un negativo, dentro de una carpeta, dentro de una caja, debajo de muchas cajas, dentro del cuartito del fondo.




















